jueves, 28 de enero de 2010

Escándalo en la cuna del laicismo


El Vaticano da instrucciones a los eurodiputados conservadores franceses sobre el sentido de su voto
El Vaticano no sólo quiere dirigir la vida espiritual de los creyentes: también aspira a mandar en la esfera la política. El pasado 8 de enero, el nuncio apostólico en Francia, Luigi Ventura, envió una misiva oficial a los 201 diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Consejo de Europa conminándoles a “dar su apoyo a los deseos de la Santa Sede” en las votaciones que se celebran esta semana en Estrasburgo. La carta salía de su despacho por expreso deseo de la “Secretaría de Estado” del Vaticano y daba directrices sobre asuntos como el matrimonio gay, el aborto, la discriminación o, incluso, el perfil idóneo de los candidatos del grupo. Ventura llegaba a citar con nombre propio a dos dirigentes significados con el cristianismo que, en su opinión, debían ostentar cargos relevantes en el partido. Uno de ellos, Luca Volonté, ya es jefe del PPE en la Asamblea europea.