jueves, 18 de septiembre de 2008

Que se vayan, se vayan, se vayan

El CGPJ, con nueve votos a favor y ocho en contra, se despide perdonando a la jueza que se niega a celebrar bodas de parejas homosexuales, o sea que la premian por no cumplir con la legislación aprobada por el Parlamento.

Siempre he creído que los jueces/zas estaban para hacer cumplir la ley, por eso me alegra saber que es la última vez que estos nueve forman parte de este órgano.


Nos queda clara su conducta, su colaboración en el desprestigio del poder judicial, lo que nunca sabremos es el coste ocasionado a los contribuyentes.

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